Diagnóstico y tratamiento de enfermedades de la sangre
La sangre es un tejido vital que garantiza el buen funcionamiento de todo el organismo. No solo transporta oxígeno y nutrientes, sino que también defiende frente a infecciones y regula múltiples procesos biológicos esenciales. Cuando este sistema tan complejo se ve alterado, las consecuencias pueden manifestarse de muchas formas: desde fatiga persistente hasta sangrados anormales o un mayor riesgo de trombosis.
En Turó Park Clinics, ponemos a tu disposición un servicio especializado de hematología en Barcelona, para diagnosticar y tratar cualquier alteración de la sangre o del sistema hematopoyético.
Para reservar una cita o hablar con uno de nuestros amables equipos, póngase en contacto con nosotros a través de las siguientes opciones.
¿Qué es la hematología?
La hematología es la rama de la medicina que se ocupa del estudio, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las enfermedades de la sangre y de los órganos que participan en su producción, como la médula ósea, el bazo y los ganglios linfáticos.
El hematólogo estudia los distintos componentes de la sangre (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) así cómo el funcionamiento del sistema de coagulación. A través de análisis y pruebas específicas, puede detectar alteraciones que muchas veces no causan síntomas, pero que podrían afectar tu salud si no se identifican y tratan a tiempo.

¿Cuáles son las enfermedades más frecuentes que trata un hematólogo?
El abanico de patologías que estudia un especialista en hematología es amplio. A continuación, detallamos las más comunes:
Las anemias se producen por una disminución de los glóbulos rojos o de la hemoglobina, la proteína que transporta el oxígeno en la sangre. Pueden deberse a múltiples causas, como déficits nutricionales (hierro, vitamina B12, ácido fólico), pérdidas de sangre o enfermedades crónicas. Los síntomas habituales incluyen fatiga, palidez, mareos, palpitaciones o falta de concentración.
La poliglobulia es el extremo opuesto a la anemia y se debe a un aumento excesivo de glóbulos rojos en la sangre. Puede deberse a causas secundarias, como vivir en altitud o padecer enfermedades pulmonares, o a trastornos hematológicos primarios, como la policitemia vera, un trastorno de la médula ósea que provoca una producción excesiva de glóbulos rojos. Esta condición, espesa la sangre lo que puede aumentar el riesgo de trombosis y requiere evaluación médica.
Los hematólogos también tratan las alteraciones en los glóbulos blancos o leucocitos. Estos son células del sistema inmunológico cuya función principal es defender al organismo frente a infecciones, virus, bacterias, parásitos y otras amenazas externas, así como detectar y eliminar células anómalas (como las cancerígenas). Los glóbulos blancos pueden encontrarse elevados o disminuidos:
- Leucocitosis: exceso de glóbulos blancos, que puede indicar infecciones, inflamación o, en algunos casos, enfermedades hematológicas como leucemias.
- Leucopenia: descenso de los glóbulos blancos, lo que puede comprometer las defensas del organismo.
Las plaquetas o trombocitos son células sanguíneas claves para la coagulación de la sangre, ya que ayudan a detener el sangrado formando coágulos.
- Trombocitopenia: un recuento bajo de plaquetas, puede aumentar el riesgo de hemorragias.
- Trombocitosis: en este caso el número de plaquetas en sangre es elevado, lo que puede favorecer la aparición de trombos o coágulos, favoreciendo el riesgo de trombosis.
La hematología también estudia trastornos relacionados con la trombosis venosa profunda, embolias pulmonares o fenómenos trombóticos inexplicados. En estos casos, se realiza un estudio de trombofilia para identificar posibles causas hereditarias o adquiridas. Asimismo, se investigan alteraciones de la coagulación en mujeres con abortos de repetición, una situación que puede tener un componente hematológico relevante.
El proteinograma es una prueba que analiza las proteínas de la sangre. Cambios en este análisis pueden revelar patologías inflamatorias, inmunológicas o incluso enfermedades hematológicas como el mieloma múltiple. El seguimiento adecuado permite detectar y tratar estas condiciones a tiempo.
¿Cuándo es importante acudir a un hematólogo?
Consultar con un especialista en hematología puede marcar la diferencia en el diagnóstico precoz de enfermedades que, de otra forma, podrían pasar desapercibidas. Recomendamos acudir al hematólogo si:
- Presentas fatiga crónica, palidez o dificultad para concentrarte.
- Tienes antecedentes personales o familiares de problemas de coagulación.
- Sufres sangrados frecuentes o hematomas fácilmente y sin causa aparente.
- Has tenido abortos espontáneos de repetición.
- Tus análisis de sangre muestran alteraciones inexplicadas (como anemia, leucocitosis, leucopenia o trombocitopenia).
- Estás en tratamiento con medicamentos anticoagulantes y necesitas seguimiento.
Reserva tu cita con un hematólogo en Barcelona.
¿Tienes síntomas, dudas sobre tus análisis o antecedentes familiares? Nuestros hematólogos te ayudarán a entender tu diagnóstico y encontrar el tratamiento adecuado.
¿En qué consiste la consulta de hematología en Turó Park Clinics?

Paso 1: Evaluación inicial
Durante la primera visita con el hematólogo se realizará una evaluación clínica completa e interpretación de análisis de sangre y otras pruebas específicas (como hemograma, coagulación, proteinograma, etc.). Si ya cuentas con resultados recientes, puedes traerlos a la consulta.

Paso 2: Diagnóstico y tratamiento
Si se detecta alguna enfermedad hematológica, se prescribirá el tratamiento adecuado, que puede incluir suplementos, anticoagulantes, inmunosupresores u otras terapias según el caso.

Paso 3: Seguimiento y acompañamiento
Es fundamental un seguimiento regular para controlar la evolución y ajustar el tratamiento si es necesario. Además, ofrecemos atención en varios idiomas (español, inglés, francés, neerlandés…) para que te sientas cómodo durante todo el proceso.
¿Por qué elegir Turó Park Clinics?
Elegir a Turó Park Clinics para tu consulta de hematología en Barcelona significa optar por:
- Un equipo médico experto y comprometido.
- Atención rápida, sin listas de espera.
- Un enfoque cercano y personalizado.
- Posibilidad de coordinar tu tratamiento con otros especialistas si fuera necesario.